Anatomía de la Autoestima: Analfabetismo emocional

13 junio, 2012

 

Es hora de reconocerlo: por lo general somos una sociedad de “eruditos racionales” y “analfabetos emocionales”. No nos han enseñado a expresar con palabras el torbellino de emociones, sentimientos y estados de ánimo que deambulan por nuestro interior. Y esta ignorancia nos lleva a marginar lo que nos ocurre por dentro, sufriendo sus consecuencias. Lee el resto de esta entrada »

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¿Estás dispuesto a cambiar?

22 agosto, 2011

 

 

Quien vive con miedo termina encadenándose a una vida marcada por el malestar, inventando todo tipo de excusas para no atreverse a cambiar” (Anthony de Mello).

Las normas que pasan de generación a generación obstaculizan nuestro descubrimiento de la vida Lee el resto de esta entrada »


Cuando me amé de Verdad

27 julio, 2011

Cuando me amé de verdad… Comprendí que en cualquier circunstancia yo estaba en el lugar correcto, en la hora exacta, en el momento exacto, entonces, me relajé…
Hoy sé que eso tiene nombre… AUTOESTIMA.
 
Cuando me amé de verdad… Me di cuenta que mi angustia y sufrimientos emocionales no pasan de ser una señal de que voy en contra de mis verdades…
Hoy sé que eso es… AUTENTICIDAD.
 
Cuando me amé de verdad… Dejé de desear que mi vida fuese distinta y comencé a ver que todo lo que sucede contribuye a mi crecimiento…
Hoy a eso le llamo… MADUREZ.
 
Cuando me amé de verdad… Comencé a entender cómo es ofensivo forzar alguna situación o a alguien solo para realizar mis deseos…
Hoy sé que el nombre a esto es… RESPETO.
 
Cuando me amé de verdad… Comencé a despojarme de todo lo que no fuera saludable… personas, tareas y cualquier cosa que me desanimara. En principio, mi razón me llamó la atención acerca de esa actitud de egoísmo…
Hoy sé que se llama… AMOR PROPIO.
 
Cuando me amé de verdad… Dejé de temerle a mi tiempo libre y de hacer grandes planes. Abandoné proyectar a muy largo plazo. Hoy hago lo que considero correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo…
Hoy sé que eso es … SIMPLICIDAD.
 
Cuando me amé de verdad… Desistí de querer tener siempre la razón y con eso cometí menos errores…
Hoy descubrí la … HUMILDAD.
 
Cuando me amé de verdad… Dejé de revivir el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida realmente ocurre…
Hoy vivo, un día a la vez…
Eso es… PLENITUD.
 
Cuando me amé de verdad… Entendí que mi mente puede perturbarme y decepcionarme. Pero cuando la coloco al servicio del corazón, se torna una enorme y valiosa aliada…
Todo eso es … SABER VIVIR.

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.


 
Charles Chaplin

 


Oración de Mahatma Gandhi

13 julio, 2011

Señor…

Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.

Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.

No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.

Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.

Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.

¡Señor… si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

AlfonS


Obediencia o Sentido Común

5 junio, 2011

Tenemos muy arraigado el concepto de obediencia, porque casi todos quienes somos adultos hoy, hemos sido criados en base al sometimiento a los deseos o necesidades de alguien más poderoso. El más débil obedece al más fuerte que emite órdenes sobre cómo vivir, comportarse, comer, dormir o relacionarse. Si hemos obedecido como corresponde a los mandatos de otros individuos -generalmente nuestros padres-  es posible que nos hayamos acomodado desde muy pequeños a sus necesidades o su moral y por lo tanto hemos obtenido beneficios. El más importante es haber sido aceptados. Lee el resto de esta entrada »